Tan valioso como dar, tan poderoso como abrir una de las dos puertas de la abundancia y permitir su libre circulación - la receptividad es un estado a veces inconsciente. Y asumirse poco receptivo cuesta. Parece más fácil reconocer a quienes sólo están dispuestos a recibir… ellos seguramente tengan alrededor una o más personas que sólo estén dispuestas a dar. Se genera un sistema que en principio funciona, hasta que por algún motivo una de las dos partes cambia de polo. Ahà parece plantearse un problema, pero el problema es desde el primer momento, cuando todo parecÃa estar en perfecto funcionamiento.
“Tres Mujeres en la Fuente”, Pablo Picasso / Foto: Cpkatie
En un sistema sano, un rato recibimos, un rato damos y un rato sólo estamos. Sincronizando estas posiciones alcanzamos la comunicación plena. Negar cualquiera de estos tres aspectos de nuestro relacionamiento tiene un lÃmite - jugar con los tres es una bendición que nos permitimos recibir.
[…] She loved him, yeah… she don’t want to leave this way
She feeds him, yeah… thats why she’ll be back again […]






